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Flash Fiscal | Implicaciones  laborales | COVID 19 

 

Con relación a la declaratoria de contingencia por fuerza mayor, publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) por la Secretaría de Salud el 31 de marzo de 2020, a continuación señalamos los siguientes aspectos a manera de orientación:

Consideramos que la declaratoria sigue generando confusión entre el sector empresarial, ya que, establece una suspensión de labores por fuerza mayor en términos de la fracción I del Artículo 427 de la Ley Federal del Trabajo y no, una por contingencia sanitaria en términos de la fracción VII del mismo articulo, lo que jurídicamente genera que las empresas que no realizan labores esenciales, tengan que suspender labores inmediatamente, con la obligación de pagar salarios y prestaciones al 100%.

Al decretar suspensión de labores por fuerza mayor, la autoridad obliga a seguir un procedimiento especial consagrado en el Artículo 897 de la Ley Federal del Trabajo, el cual, por el momento es imposible desahogar, en razón de que, la Autoridad Laboral también ha suspendido actividades. Por el contrario, si se hubiera decretado una contingencia sanitaria en términos de la fracción VII del Artículo 427 de la LFT, los patrones únicamente estarían obligados a pagar un mes de salario mínimo a los trabajadores, independientemente del tiempo que dure la contingencia.

Por tal motivo, es nuestra opinión que la Autoridad está intencionalmente retardando la declaratoria de emergencia por contingencia sanitaria para prevenir la suspensión de labores de manera general y que, los trabajadores únicamente reciban un salario mínimo por día durante un mes.

 Así las cosas, entendemos que existen las siguientes alternativas:

  • Si la empresa no se encuentra dentro de la clasificación de actividades esenciales de manera directa o indirecta (descritas al final del comunicado), se deberán de suspender todas aquellas labores que no se puedan realizar a distancia (home office), pagando el 100% de las prestaciones a los trabajadores, o, en su caso, llegar a un acuerdo económico con ellos, en el que se puedan adelantar vacaciones, pago de utilidades o una disminución de prestaciones, considerando las circunstancias globales. Dicho convenio puede ser depositado ante la Autoridad o bien, mantenerlo como un acuerdo privado entre ambas partes (patrón y trabajadores).
  • Suspender labores invocando la fracción VII del Artículo 427 de la Ley Federal del Trabajo, no obstante la autoridad haya emitido el decreto en términos de la fracción I (fuerza mayor) y, así, únicamente pagar un salario mínimo mensual a cada trabajador. Al respecto, consideramos que existen elementos jurídicos para defender esta postura, ya que es claro a nivel mundial que la contingencia es sanitaria. En esta alternativa, es posible afrontar un posible litigio, una vez terminada la contingencia, si es que se presenta alguna queja por parte de algún trabajador o la empresa recibe una inspección o auditoria.
  • Continuar operaciones, intentando justificar lo esencial de las actividades, estableciendo todas las medidas de mitigación de riesgo para el contagio. Esta alternativa es la menos conservadora, ya que en caso de algún contagio o situación de salud, la empresa podría enfrentar responsabilidades administrativas, civiles e incluso penales, dependiendo el suceso. Al respecto, es importante también analizar las consecuencias jurídicas de que algún trabajador no se presente a laborar; a nuestra consideración, no habría elementos para aplicarle alguna sanción.

Como pueden observar, todas las alternativas involucran un riesgo y habrá que analizar muy bien el caso en particular para poder llegar a una conclusión idónea.

Por último, encontrarán una lista de las actividades consideradas como esenciales y que, por lo tanto, no deben suspender labores, lo importante es definir si te encuentras en estos supuestos de manera directa o indirecta:

1.- Las que son directamente necesarias para atender la emergencia sanitaria, como son las actividades laborales de la rama médica, paramédica, administrativa y de apoyo en todo el Sistema Nacional de Salud. También los que participan en su abasto, servicios y proveeduría, entre las que destacan el sector farmacéutico, tanto en su producción como su distribución (farmacias); la manufactura de insumos, equipamiento médico y tecnologías para la atención de la salud; los involucrados en la disposición adecuada de los residuos peligrosos biológicos-infecciosos (RPBI), así como la limpieza y sanitización de las unidades médicas en los diferentes niveles de atención;

2.- Las involucradas en la seguridad pública y la protección ciudadana; en la defensa de la integridad y la soberanía nacionales; la procuración e impartición de justicia; así como la actividad legislativa en los niveles federal y estatal;

3.- Las de los sectores fundamentales de la economía: financieros, el de recaudación tributaria, distribución y venta de energéticos, gasolineras y gas, generación y distribución de agua potable, industria de alimentos y bebidas no alcohólicas, mercados de alimentos, supermercados, tiendas de autoservicio, abarrotes y venta de alimentos preparados; servicios de transporte de pasajeros y de carga; producción agrícola, pesquera y pecuaria, agroindustria, industria química, productos de limpieza; ferreterías, servicios de mensajería, guardias en labores de seguridad privada; guarderías y estancias infantiles, asilos y estancias para personas adultas mayores, refugios y centros de atención a mujeres víctimas de violencia, sus hijas e hijos; telecomunicaciones y medios de información; servicios privados de emergencia, servicios funerarios y de inhumación, servicios de almacenamiento y cadena de frío de insumos esenciales; logística (aeropuertos, puertos y ferrocarriles), así como actividades cuya suspensión pueda tener efectos irreversibles para su continuación;

4.- Las relacionadas directamente con la operación de los programas sociales del gobierno, y

5.- Las necesarias para la conservación, mantenimiento y reparación de la infraestructura crítica que asegura la producción y distribución de servicios indispensables; a saber: agua potable, energía eléctrica, gas, petróleo, gasolina, turbosina, saneamiento básico, transporte público, infraestructura hospitalaria y médica, entre otros más que pudieran listarse en esta categoría;

En todos los lugares y recintos en los que se realizan las actividades definidas como esenciales, se deberán observar, de manera obligatoria, las siguientes prácticas:

a)       No se podrán realizar reuniones o congregaciones de más de 50 personas;

b)       Las personas deberán lavarse las manos frecuentemente;

c)       Las personas deberán estornudar o toser aplicando la etiqueta respiratoria (cubriendo nariz y boca con un pañuelo desechable o con el antebrazo);

d)       No saludar de beso, de mano o abrazo (saludo a distancia), y

e)       Todas las demás medidas de sana distancia vigentes, emitidas por la Secretaría de Salud Federal;

 

Link para consulta del ACUERDO publicado en el DOF

Por: 

Ernesto Fernández Torres

Asociados de negocios | Practica Laboral

  

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La opinión contenida en la presente orientación constituye únicamente una interpretación unilateral de los temas aquí tratados; por lo tanto, de ninguna forma se ubica en las hipótesis previstas en las fracciones I, II y III del artículo 89 del Código Fiscal de la federación, y la presente no pretende contravenir las disposiciones e interpretaciones que pueden ser diversas a los criterios dados a conocer por las autoridades fiscales en términos del inciso h) de la fracción I del artículo 33 del CFF.

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